Mostrando entradas con la etiqueta MISTICO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MISTICO. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de julio de 2013

IFAINU PRESENTACIÓN

No preguntes y actua...

Hay muchas personas que un día deciden despertar, y entran en lo que yo llamo "grupo de personas místicas", personas que por cualquier razón deciden cambiar y desde ese momento se hacen la pregunta del millón, ¿para qué he venido yo a este mundo?

Evolucionan, piensan que harán muchas cosas, que pueden llegar a ser maestros, o grandes gurús, o que ayudaran a millones de personas a despertar.

Pero se olvidan de una cosa muy importante, y es que posiblemente su tarea en este mundo sea exclusivamente, pero no menos importante, ayudar a una sola persona y eso puede ser el desencadenante de un cambio en masas. Para ti será inicialmente insignificante pero gracias a tu gesto el mundo puede cambiar...

Tú has venido a este mundo a formar parte de un engranaje y tú tienes una pequeña parte de ese movimiento..

No busques una razón para vivir, hay millones de razones... No preguntes para qué has venido a este mundo…¿no ves que ya formas parte de él y para lo que sea que has venido ya lo estás haciendo?

Ahora me dirás "lo que hago no me gusta", es posible  ¿por qué no lo cambias?

Ifainu.com

martes, 27 de noviembre de 2012





El Bordado de Dios


Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba a sus pies y la observaba mientras ella bordaba.
Al observar lo que hacía, desde una posición más baja, siempre le decía que lo que estaba haciendo me parecía muy raro y complicado. Ella me sonreía, me miraba y gentilmente me decía: "Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición".
Yo no entendía por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y por qué me parecían tan desordenados, pero unos minutos más tarde mi mamá me llamaba y me decía: "Hijo, ven y siéntate en mi regazo."
Al hacerlo, yo me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo no se veía nada, todo era confuso. Entonces mi madre me decía: "Lo ves, hijo mío, desde abajo todo lo veías confuso y desordenado y no te dabas cuenta de que arriba había un orden y un diseño”.Cuando lo miras desde mi posición, sabes lo que estoy haciendo."Muchas veces a lo largo de los años podemos mirar al cielo y mantener una conversación como esta con Dios.
Padre, ¿qué estás haciendo?, no entiendo nada. Querido hijo, estoy bordando tu vida. Pero se ve todo tan confuso y desordenado, los hilos parecen tan liados. Hijo, ocúpate de tu trabajo y no quieras hacer el mío. Un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan y el diseño desde mi posición. Entonces entenderás.

ifainu.com



martes, 30 de octubre de 2012

LA MÁS PEQUEÑA DE LAS MARIPOSAS!!!




Eran casi las cinco de la mañana y Torpón, el divo del Bosque, descansaba apoyado contra un árbol, exhausto por sus esfuerzos de la noche anterior Su trabajo consistía en ayudar a las orugas a convertirse en mariposas. Al final de su metamorfosis, tenía que sacar a cada una de las pequeñas mariposas del capullo y esparcir polvo de mariposa sobre sus alas, para que pudieran elevarse al viento.
Por último, les daba una palmadita en el trasero para lanzarlas al mundo. Le gustaba terminar su trabajo antes de que saliera el sol para que las mariposas pudiesen iniciar sus nuevas y hermosas vidas al amanecer.
Al mirar a su alrededor para asegurarse de que había realizado todo su trabajo, vio a una última pequeña mariposa que todavía permanecía en su cuerpo de oruga. Era tan pequeña que no había reparado en ella. Torpón se puso en pie de un salto, corrió hacia la oruga y extrajo a la mariposa de su capullo. Le empolvó las alas y, cuando estaba a punto de darle una palmadita en el trasero y lanzarla al mundo, se dio cuenta de que no había mirado qué especie de mariposa era para apuntarlo en su libro de referencia.
Miró en el  libro y entonces se dio cuenta de que tenía algo triste que contarle a la mariposa.
Torpón aclaró su garganta y dijo: «No me gusta tener que decirte esto, pero es mi trabajo. Perteneces a una especie de mariposa que vive únicamente un día».
La Mariposa Más Pequeña, que había estando batiendo las alas lentamente, preparándose para despegar, se detuvo.
«Esas no son precisamente las mejores noticias del mundo», dijo.
Torpón asintió compasivamente, musitando algo parecido a: «La vida es así, breve, a veces....».
La Mariposa Más Pequeña, todavía un poco aturdida, miró ferozmente a Torpón. «Ha sido una manera terrible de darme la noticia. Podrías haber empezado diciendo: ‘Es un día hermoso’, y yo hubiese contestado: Si. ¿Verdad?. Entonces tú podrías haber dicho, “Has llegado a un mundo maravilloso. ¡Bienvenido!”, y yo te hubiese dado las gracias.
 Entonces, tú me habrías dicho ‘Algunos de nosotros tenemos menos tiempo que otros, pero contribuimos más a embellecer el mundo’. Luego, por último, me hubieses podido soltar la noticia de que sólo tenía un día para vivir’.
Torpón asintió: «Podría haber dicho todo eso, pero sólo tenias un día para vivir y no quería desperdiciar tu precioso tiempo».
La Mariposa Más Pequeña reflexionó durante un momento y se dio cuenta de que Torpón tenía razón.
«Te perdono», le dijo. ¿Qué otra cosa se podía esperar de alguien llamado Torpón?».
Entonces le dijo a Torpón que, como iba a estar en el mundo sólo durante un día, quería ver tanto de él como le fuera posible, pero que no sabía por dónde empezar.
Torpón pensó un momento y luego dijo: «Ya que me has hecho sentir culpable de una manera tan inteligente por la forma en que te he dado la noticia, te llevaré de viaje a los lugares más apasionantes del mundo».
La Mariposa Más Pequeña batió las alas emocionada, preparándose para despegar. Entonces se dio cuenta de que ella podía volar, pero Torpón no.
«¿Cómo vamos a viajar?».
«Con la mente», respondió Torpón. La Mariposa Más Pequeña pareció confundida.
«Puedes transportar tu cuerpo hasta el lugar en el que se halle el cincuenta y uno por ciento de tu mente», explicó Torpón.
La Mariposa Más Pequeña estaba asombrada. «¿Quieres decir que, si pienso en un lugar, puedo irme ahí?».
Torpón asintió.
«Pero», continuó la mariposa, «si sólo un cincuenta y uno por ciento de mi mente está allí, ¿el resto de mí llegará también?».
Torpón la miró enfadado: «No me líes. Simplemente, cierra los ojos e imagina que estás en el jardín del Palacio de Versalles, en Francia».
La Mariposa Más Pequeña cerró los ojos y pensó: Versalles. Cuando los abrió, se encontró en los Jardines de Versalles. Estaba subida en un hibisco y Torpón se hallaba a su lado.
«¡Funciona!», exclamó la Mariposa Más Pequeña.
«Por supuesto que funciona. Yo ahorro muchísimo en billetes de avión de esta manera» La Mariposa Más Pequeña miró a su alrededor:
«Este lugar es precioso».
Torpón asintió: «Estamos en uno de los jardines más hermosos de todo el mundo. No hay muchas mariposas nacidas en Glendale que lleguen a conocer Versalles”.
De repente, el estómago de la pequeña mariposa gruñó. «Me está entrando mucha hambre», dijo. «¿Qué comen las mariposas?».
«Estás sentado sobre tu almuerzo», replicó Torpón.
«¡Pero yo nunca sería capaz de comerme esta flor entera!», exclamó la mariposa, horrorizada.
Torpón se armó de paciencia y explicó: «No te comes la flor, tonto. Desenroscas tu trompa y bebes del hibisco».
La Mariposa Más Pequeña siguió estas instrucciones y pronto estuvo saciada con el maravilloso néctar del hibisco.
Cuando la Mariposa Más Pequeña acabó su almuerzo, le dio las gracias a la flor.
- «¿Qué te gustaría hacer ahora?», preguntó Torpón.
«Como sólo tengo un día para vivir, quiero probar todas las flores del jardín», replicó la mariposa, y emprendió el vuelo, para catar tantas flores como pudiera.
Cuando se sentó, un tanto cansada, a mordisquear un narciso, vio a una mariposa muy gorda a su lado, bebiendo de una flor.
La Mariposa Más Pequeña dijo: «No quiero ser grosero, pero eres muy gorda para ser una mariposa».
«Probablemente se deba a que no soy una mariposa», le respondió con irritación. «¡Soy un colibrí!».
«Siento haberte llamado gordo... no en nada personal. Verás, es que he nacido hoy».
«En ese caso», dijo el colibrí, «Te perdonaré por haber sido tan estúpido... tampoco se trata de nada personal».
«Me alegro de haber visto a un colibrí, porque estoy intentando conocer a todos los seres que pueda antes de que se acabe mi tiempo».
El colibrí miró a la Mariposa Más Pequeña con ojos interrogantes:
«Soy de una especie que sólo dispone de un día para vivir».
«Bueno», la consoló el colibrí, «tal como está la contaminación, tampoco habrías durado mucho tiempo».
La Mariposa Más Pequeña prosiguió: «Cuando abandone esta vida me gustaría saber que todos los seres que he conocido son mis amigos, así que ¿estarías dispuesto a perdonarme por el pequeño altercado que hemos tenido?».
«Por supuesto», replicó el colibrí. «Como estoy todo el día batiendo las alas, a veces acabo muy cansado y malhumorado». Luego, mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie pudiera oírle, el colibrí susurró: «Y es cierto, estoy un poco gordo, incluso para ser un colibrí». Con esto, se alejó batiendo las alas.
Torpón alcanzó a la mariposa: ¿No te gustaría ver más cosas del mundo?».
«Oh, sí. Pero lo que más me gustaría sería conocer a otras mariposas. Deben de estar todavía en sus capullos, porque no encuentro ninguna por aquí».
Torpón se rascó la cabeza: «Quizá ese colibrí gordinflón se las comió a todas». Su rostro se iluminó de repente: «Te llevaré a un sitio en Méjico en el que hay más mariposas juntas que en cualquier otro lugar del mundo».
Los ojos de la pequeña mariposa se abrieron maravillados.
«Cierra los ojos y piensa en un bosque de abetos en la Sierra Madre».
La Mariposa Más Pequeña lo hizo. Cuando abrió los ojos, Torpón y ella estaba en un prado. Entonces vieron algo de lo más sorprendente: multitudes de mariposas volaban por todas partes. Había tantas en el aire, que apenas se podía ver la luz del sol. Y, por el modo en que se relacionaban al volar, parecía como si formasen puentes alados de revoloteantes colores aquí y ahí. La Mariposa Más Pequeña se posó sobre la rama de un abeto y observó todo esto maravillada. Mientras miraba a su alrededor, de repente, la vio. Ella se posó en una rama, junto a la suya. Aunque todas las mariposas eran hermosas, ésta parecía serlo todavía más; tenía algo especial. Entonces se dio cuenta de qué era eso tan especial. Se miraron durante un rato muy, muy largo.
Finalmente, la Mariposa Más Pequeña habló:
«Disculpa que me haya quedado mirándote fijamente, pero eres la mariposa más hermosa que he visto jamás».
Por el modo en que se estremecieron sus antenas y sus alas, se notaba que estaba encantada:
«Taba pensando lo mimo de ti», dijo con un marcado acento sureño.
«Hay algo que te diría sólo si nos conociéramos mejor, pero como no tengo tiempo que perder, te lo diré ahora: Te amo».
Ella lo miró durante un rato y luego susurró:
«Y yo te amo a ti».
La Mariposa Más Pequeña se estremeció de alegría: «Dilo otra vez».
Ella lo hizo: «Te amo».
La Mariposa Más Pequeña jamás había oído un acento así: «Nadie habla con ese acento en Glendale».
Ella aleteó y replicó: «En Texas Oeste sí, cariño».
Él revoloteó hasta ella y se sentaron uno junto al otro, meciéndose con la suave brisa, disfrutando de la presencia del otro y del amor que sentían.
Finalmente, ella rompió el silencio diciendo:
«Sin duda eres distinta a todas esas mariposas. Tu alas son del tono verde más bonito que he visto en mi vida, y eres mucho más pequeña».
«¿Te molesta que sea más pequeña?», preguntó la Mariposa Más Pequeña.
«El tamaño no es importante. Algunas cosas pequeñas pueden estar llenas de amor, y otras más grandes pueden estar vacías».
El corazón de la Mariposa Más Pequeña dio un brinco de alegría. Esta mariposa era sabia y hermosa.
«No te había visto antes en nuestros guateques de mariposas», dijo ella.
«Éste es mi primer día fuera del capullo», dijo.
«Yo nací hace cuatro días. ¿Te moleta que yo sea mayor?». Preguntó ella.
«No importa cuánto tiempo vives, lo que importa es cuánto disfrutas», dijo la Mariposa Más Pequeña.
«Bueno, yo he hecho mucho de eso. He tenido  maridos, dijo ella. La Mariposa Más Pequeña se quedó boquiabierta.
«¿Solo has vivido cuatro días y ya has estado casada dos veces?».
«Eran mariposas de la Selva tropical ‘ sólo vivieron dos días».
La Mariposa Más Pequeña la miró con los ojos bien abiertos. «esperaste ni siquiera un día antes de volverte a casar?!».
«Se podría decir que tuve matrimonios nocturnos. Cuando nací, mi mamá me dijo: Bárbara Lou, la vida es un vals muy breve. Así que ponte los zapatos de bailar y sal a la pista».
«No hay duda de que el tuyo es un vals rápido», dijo él.
Ella aleteó con una dulce sinceridad. «Pero ahora que nos hemos conocido, sé que he encontrado a una mariposa con la que puedo pasar el resto de mi vida».
La Mariposa Más Pequeña casi se atraganta.
No se sentía capaz de decirle que en menos de veinticuatro horas ella tendría que salir una vez más a la pista de baile. Sintió una oleada de tristeza. Entonces tuvo una inspiración:
«Tengo la oportunidad de viajar por el mundo entero. ¿Quieres venir conmigo?», le preguntó.
«Suena muy tentado’», dijo ella, «pero lo pasé muy mal volando desde Texas hasta aquí..ala estába absolutamente agotada’».
«No tienes que volar Torpón conoce una nueva manera de viajar. Perdona un momento». La Mariposa Más Pequeña voló hasta Torpón.
«Torpón, quiero que ella venga con nosotros, pero no se te ocurra decirle que sólo tengo un día para vivir».
«Tarde o temprano tendrás que decírselo», dijo Torpón.
La Mariposa Más Pequeña pensó durante unos instantes. «¿Por qué no se lo explicas tú cuando yo me haya muerto?»
Torpón le lanzó una mirada feroz: «Realmente me estás complicando la vida. Pero si eso es lo que quieres, lo haré».
Volvieron con Bárbara Lou, para que Torpón le explicara el modo en que volaban.
Ella batió sus hermosas alas con entusiasmo:
«Sin duda es mejor que viajar con Iberia».
«Cerrad los ojos y pensad en Bali», dijo Torpón.
Lo hicieron y, cuando abrieron los ojos los tres estaban sentados sobre una roca en unas minas balinesas. Había estatuas de piedra de diversos dioses y diosas. Torpón guió a las mariposas por entre las estatuas y señaló hacia una enorme escultura de piedra: «Eso era lo que quería que vierais».
La Mariposa Más Pequeña y su dama Monarca contemplaron la enorme talla de piedras asombradas. Se trataba de una mariposa.
« ¿Por qué hicieron una estatua de una mariposa?», se preguntó Bárbara Lou.
«Los antiguos balineses la adoraban. La mariposa es un símbolo de inmortalidad», replicó Torpón.
«Tenían bastante sentido del humor. Las mariposa’, precisamente no viven mucho tiempo».
«Y algunas viven menos que eso. Me pregunto si habrá alguna vez una mariposa que viva para siempre», añadió la Mariposa Más Pequeña.
«Sin duda, una mariposa de piedra», replicó Torpón.
«Una mariposa de piedra no puede sentir realmente nada», comentó la Mariposa Más Pequeña. Miró a su hermosa dama y pensó: «Prefiero sentir todas las emociones aunque sólo tenga un día para vivir».
«¿Sabes?» dijo Torpón mientras contemplaba la mariposa de piedra, «Quizá para ellos la mariposa es el símbolo de la inmortalidad porque incluso cuando su cuerpo se ha ido, su belleza perdura para siempre».
«Qué cosa más encantadora ha’ dicho!», exclamó Bárbara Lou, aleteando por el cumplido. Con una timidez repentina, le dijo a la Mariposa Más Pequeña: ¿Tú crees que mi belleza perdurará para siempre?».
«Lo hará en mi corazón», replicó la Mariposa Más Pequeña.
«¡Me siento tan dichosa de ser amada por ese par de alas tan estupendas..!», dijo ella.
«¿Crees que soy una mariposa de buen ver?», preguntó él maravillado.
Torpón rió: «Lo había olvidado. Ninguno de vosotros dos se ha visto antes a sí mismo».
Condujo a las dos mariposas hasta un pequeño espejo agrietado que había en el suelo, abandonado por alguno de esos turistas contaminantes.
«Echad una mirada».
La Mariposa Más Pequeña contempló su reflejo y vio en el cristal una mariposa extremadamente pequeña, cuyos colores eran hermosos. La luz del sol, que se vertía a través de sus alas casi transparentes, daba la sensación de emanar de él. La Mariposa Más Pequeña pensó: «Soy demasiado guapa para morir tan joven».
La Mariposa Monarca se miró complaciente, y pareció satisfecha al ver sus alas de color naranja vivo, adornadas con toques negros y salpicados de unos hermosos puntos blancos.
«No estoy mal, considerando que no llevo maquillaje».
En ese momento, Torpón observó dónde se encontraba el sol en el cielo. «Ha transcurrido la mitad del día. Deberíamos ponernos en marcha», le dijo expresivamente a la Mariposa Más Pequeña.
«¿Adónde nos llevarás ahora?», preguntó la Mariposa Más Pequeña a Torpón.
Torpón pensó un momento y se dio cuenta de que la Mariposa Más Pequeña no viviría para ver salir la Luna.
«¿Les gustaría a los tortolitos ver la Luna?», preguntó Torpón.
«Suena muy romántico», dijo Bárbara Lou.
«Muy bien», replicó Torpón, «pensad en el cosmos».
                           
La Mariposa Más Pequeña y su amada cerraron los ojos y pensaron en el cosmos. Cuando los abrieron, los tres se encontraban muy alto, en el cosmos, entre planetas y estrellas, ante ellos había una exquisita bola dorada de luz que Torpón identificó como la Luna. La Mariposa Más Pequeña se sintió sobrecogida por la belleza de la Luna. Bárbara Lou y él cerraron las alas, luego las abrieron y rodearon de amor a la Luna.
Si en esos momentos un científico se hubiera sentado delante de su telescopio en Monte Palomar, quizá hubiese podido observar una pequeña manchita verde y una manchita naranja ligeramente más grande sobre la Luna, sin saber que se trataba de mariposas de Glendale y Texas Oeste.
Torpón explicó entonces a las dos mariposas que un lado del planeta Tierra estaba experimentando el día y la luz del sol, mientras que el otro lado estaba experimentando la noche, con la luz de la Luna. Les dijo a ambas que estaban contemplando algo que casi nadie, excepto un astronauta, consigue ver.
Entonces Torpón le dijo a la Mariposa Más Pequeña: «Hasta ahora has conocido a muchas mariposas y a un colibrí, pero no has visto ningún animal salvaje. Están dispersados por todo el mundo. De modo que, para acortar el tiempo de viaje, pensad en el Zoológico de Nueva York, en Central Park».
La pareja de mariposas lo hizo; y cuando abrieron los ojos estaban sentadas en la punta de la cola de un león que dormía. La Mariposa Más Pequeña quería hablar con el león, pero como su tiempo de vida se estaba acabando velozmente, no podía tener la cortesía de esperar a que despertase. De modo que tiró de un pelo de la cola del león con todas sus fuerzas.
El león se despertó con un rugido y miró furioso a la Mariposa Más Pequeña: «Eres demasiado grande para ser una mosca. ¿Qué diablos eres?».
«Yo soy la Mariposa Más Pequeña».
El león la miró molesto. «Y serás la mariposa más plana si vuelves a hacer eso».
«Lo siento», replicó la Mariposa Más Pequeña, «pero es que quería hablar con usted antes de marcharme».
«¿Acerca de qué?», preguntó bruscamente el león.
«Acerca de la vida. Usted, probablemente, vivirá mucho tiempo. ¿No es maravilloso?».
El león dijo malhumorado: «Mi vida es completamente irreal. Vivo en una jaula y todo lo que me rodea es falso. Rocas falsas, arroyos falsos dentro de poco acabaré teniendo una piel falsa».
La leona se unió a él para expresar su desencanto: «Sí, todo es muy deprimente. No podemos esperar nada, excepto cajas de chicle y algodón dulce». Miró a la mariposa: «Nunca he comido nada que se parezca a ti».
La Mariposa Más Pequeña ni siquiera tembló. Permaneció sentada sobre la cabeza del león, observándola. Los ojos del león giraron hacia arriba mientras decía: «¿No tienes miedo?».
«Debido a las circunstancias de mi vida, no tengo nada que perder. Y deseaba experimentar qué se sentía al hablar con usted. Sólo entré para decirle que lo quiero», replicó la Mariposa Más Pequeña.
«Nunca me habían dicho eso», dijo el león emocionado. Miró a su pareja, «Ni siquiera tú».
La leona señaló su entorno con la pata y exclamó: «Es difícil amar en una jungla como ésta. Queremos nuestra libertad!».
El león estuvo de acuerdo: «Nuestros corazones no están aquí. Devolvednos nuestras verdes tierras de África, el cálido sol del día y los cantos de los pájaros al amanecer».
«Y un pájaro o dos para cenar», añadió la hembra, que parecía ser la más carnívora de los dos. «Fuimos creados para vagar en las llanuras».
Los dos leones unieron las cabezas y cantaron un coro de Nacida Libre.
«Sí», concluyó papá león: «nuestros corazones no están aquí».
La Mariposa Monarca batió las alas entusiasmada: estaba captando la idea. Le susurró a la Mariposa Más Pequeña: «Apuesto a que el cincuenta y uno por ciento de su’ mente’ tampoco está aquí».
Una luz iluminó la mente de la Mariposa Más Pequeña: «¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?».
Durante el resto de la tarde la pareja de mariposas voló de jaula en jaula y descubrió que todos los animales anhelaban recuperar su libertad. El oso polar y los pingüinos suspiraban por estar en el ártico. Los leopardos, las panteras y las cebras querían estar en tierra Sumati. Y los gigantescos elefantes deseaban regresar a la India.
La Mariposa Más Pequeña le dijo a cada uno de ellos que los amaba y que esperaba que en un día muy cercano.., quizá más cercano de lo que se pensaban, regresasen a sus hogares naturales. El mero hecho de hablar con la Mariposa Más Pequeña de sus deseos hizo que todos fueran más felices.
En su última parada, las mariposas visitaron la jaula de un lémur que se rascaba perezosamente la oreja izquierda.
« ¿Te gustaría salir de aquí?», preguntó la Mariposa Más Pequeña.
El lémur la miró sorprendido. « ¿Quieres decir abandonar este lugar?».
La Mariposa Más Pequeña asintió.
«No quiero ir a ninguna parte», dijo el lémur «Aquí tengo comida gratis, servicio diario de criada y no hay leones que me puedan comer para cenar. Jamás pensaba en marcharme. Es verano y la vida resulta fácil».
Las mariposas volaron en busca de Torpón. Lo encontraron en uno de los puestos de bocadillos, abriéndose paso a través de una salchicha de 30 centímetros de longitud. Cuando le revelaron su plan para liberar a todos los animales, Torpón estuvo a punto de sufrir una indigestión. Protestó, pero finalmente cedió.
Los diarios de Nueva York dedicaron páginas al misterio del zoo durante semanas. Nadie podía entender, ni siquiera la Policía de Nueva York y el FBI cómo era posible que desaparecieran novecientos animales del Zoológico del Central Park de Nueva York sin dejar rastro. Pero más misterioso aún era el hecho de que el lémur no hubiera desaparecido.
Una pequeña nota a pie de página en el reportaje principal decía que el lémur había sido ingresado en el hospital por una sobredosis de algodón dulce.
El sol ya casi se estaba poniendo cuando las dos mariposas llegaron al rincón del parque donde había nacido la Mariposa Más Pequeña. La Mariposa Más Pequeña encontró la rama que había sido su hogar mientras fue una oruga y se sentó ahí con la Mariposa Monarca. Había decidido que quería marcharse desde el mismo sitio en que había llegado. Le dio las gracias a Torpón por conseguir que ese único día de su vida fuese tan maravilloso. Bárbara Lou hizo lo mismo, sin saber aún que este gran día con la Mariposa Más Pequeña había sido el primero y el último.
Torpón le indicó a la Mariposa Más Pequeña que se acercara a él. La mariposa voló hasta el dedo de Torpón. Este le susurró con urgencia:
«Casi se ha puesto el sol. Tienes que decírselo». Torpón añadió, mientras se marchaba: «Os dejaré solos».
«¿Adónde vas, ahora que necesito tu apoyo moral? »
«A borrarte de mi libro de registro», replicó Torpón.
«Realmente, tienes el don de la palabra», dijo la Mariposa Más Pequeña.
Voló hasta su dama y permanecieron juntos un momento, mirando la puesta de sol. Ella dijo:
«Me encanta ver la puesta de sol».
La Mariposa Más Pequeña asintió: «Esta es la primera que veo».
«Piensa en toda las puestas de sol que veremos juntos en el futuro».
La Mariposa Más Pequeña se aclaró la garganta nerviosamente: «Hace rato que quiero hablarte de nuestro futuro».
Ella batió las alas coquetamente: «Me encanta que mi chico me hable de nuestro futuro».
La Mariposa Más Pequeña volvió a aclarar su garganta: «Bueno...», dijo titubeante, «lo que sucede con nuestro futuro es que... no lo tenemos».
Ella dejó de mover las alas de golpe: «¿Acabas de decir lo que creo que acabas de decir?».
La Mariposa Más Pequeña asintió: «Sí... Es que no fui capaz de decirte que ibas a tener una de esas relaciones de un solo día».
«¿Está diciendo que este es tu primer y último día?», preguntó ella temblorosa.
La Mariposa Más Pequeña hizo un movimiento afirmativo.
Ella empezó a llorar bajito, con grandes lágrimas de mariposa, y la Mariposa Más Pequeña se unió a ella derramando diminutas lágrimas de mariposa. La lágrimas regaron los pequeños brotes del abeto. Luego unieron las alas y se despidieron.
Torpón apareció de repente, interrumpiendo este momento.
«Acabo de mirar el libro de consulta y me he dado cuenta de que he cometido un gran error», gritó. Se puso a bailar de júbilo.
Las dos mariposas lo miraron pasmadas y sorprendidas. Torpón continuó: «Estaba tan cansado», le dijo a la Mariposa Más Pequeña, «que, cuando te saqué del capullo esta mañana pensé que eras de la especie que vive solamente un día. Tus marcas son muy similares, por eso cometí este error».
La Mariposa Más Pequeña no podía creer lo que estaba oyendo, y Bárbara Lou tampoco. La Mariposa Más Pequeña preguntó: «¿Quieres decir que no voy a morir esta noche?».
«Sí» replicó Torpón. «Ha sido un error mío. Espero que me perdones».
Muchas emociones brillaron en el rostro de la Mariposa Más Pequeña. Se quedó pensando en silencio durante unos instantes, luego empezó a hablar:
«Me has hecho un gran regalo».
Torpón pareció sorprendido.
«He aprendido algo que quizá nunca habría aprendido si hubiese creído que iba a vivir mucho tiempo. He vivido este día amándolo todo y a todos. Me he sentido agradecido por cada momento de mi existencia, y no he temido a ninguna criatura viviente, porque no tenía nada que perder. Así es como pienso vivir el resto de mi vida».
Se volvió hacia su amor y le dijo: «Siempre te amaré como si cada momento fuera el último».
Las lágrimas volvieron a brotar de sus pequeños ojos. «Soy la mariposa con más suerte de todo el mundo».
La Mariposa Más Pequeña la envolvió con sus alas: «No, eres la segunda mariposa con más suerte».

Fin

ifainu.com

viernes, 16 de marzo de 2012

EL VERDADERO MAESTRO



Con gratitud a mi Amado Maestro

Un verdadero Maestro nunca intenta cambiar a nadie directamente.
Es como una fragancia sutil que te envuelve.
Si estás abierto, algo de ella entrará en ti.
Si no estás abierto, esperará a la puerta.
Ni siquiera llamará porque al hacerlo puede perturbar tu sueño.
Es tu sueño y tienes todo el derecho a dormir cuanto quieras.
No es asunto de nadie el Despertarte.

Osho

lunes, 12 de marzo de 2012

TE GUSTARIA VER!!


Para los que les gustaría ver, no puedes simplemente poner algo nuevo en un lugar…tienes que absorber lo que ves a tu alrededor, tanto una cosa, persona, nombre o pensamiento….absorver lo que ves y luego dejar fluir pensamientos….y veras sin ver…

Sin renunciar a este mundo amaras al otro lado…..solo cuando veas lo que tienes que ver entenderás lo que muchos tardaran muchos años….

Piensa porque hay gente que puede hablar con ellos y otros muchos no pueden?
Que tienen de especial los que pueden? O que tienen de especial los que no pueden?

HUMILDAD!!


Para los que se hacen llamar iluminados, para los que dicen que son tocados por no se quien, para los maestros, para los alumnos, para los que ven, para los que sienten, para los que escuchan…para los que se creen algo en el mundo de lo extraño….

También para los iluminados que engañan, para los que se aprovechan de eso, para los que llevan tanto tiempo mintiendo que al final se lo creen…

A todos quiero decir que no sois nada, ni los verdaderos sois nada……porque en un segundo te pueden quitar ver, oír, sentir……..ya no seréis iluminados ni tocados…la moneda puede dar la vuelta…

Es un mensaje para los que deberían aprender primero el significado de la palabra Humildad….una palabra fácil de decir pero difícil de entender!!!

Ningún maestro dirá que es maestro, pero es suficiente si te reconocen como tal…

Cuantos yo soy....esto, mas esto, lo otro, el mejor....

viernes, 2 de marzo de 2012

LA VIOLETA AMBICIOSA!!


Había en un bosque solitario una bonita violeta que vivía, satisfecha, entre sus compañeras.
Cierta mañana, alzó su cabeza y vio una rosa que se alzaba, por encima de ella, radiante y orgullosa.
Gimió la violeta diciendo:
Poca suerte he tenido entre las flores. ¡Humilde es mi destino!  Vivo pegada a la tierra y no puedo levantar mi cara hacia el sol como lo hacen las rosas!
Y la Naturaleza la oyó y le dijo a la violeta:
- ¿Qué te ocurre, hijita mía? ¿Las vanas ambiciones se han apoderado de ti?
-Te suplico, oh, Madre Poderosa -dijo la violeta-, que me transformes en rosa, tan siquiera por un día.
-No sabes lo que estás pidiendo -respondió la Naturaleza-. Ignoras los infortunios que se esconden tras la apariencia de las grandezas.
-Transfórmame en una rosa esbelta -insistió la violeta-. Y todo lo que me acontezca será consecuencia de mis propios deseos y aspiraciones.
La Naturaleza extendió su mágica mano y la violeta se transformó en una rosa suntuosa.
Y en la tarde de aquel día, el cielo se oscureció y los vientos y la lluvia devastaron el bosque. Y los árboles y las rosas cayeron abatidas. Solamente las humilde violetas escaparon a la masacre.

Y una de ellas, mirando alrededor de sí, dijo a sus compañeras:
-Mirad, hermanas, lo que la tempestad hizo de las grandes plantas que se levantaban con orgullo e impertinencia. -Nosotros nos apegamos a la tierras-dijo otra-, pero escapamos a la furia de los huracanes.
Y dijo una tercera -Somos pequeñas y humildes, pero las tempestades no pueden con nosotras.
Entonces, la reina de las violetas vio a la rosa que había sido violeta, extendida sobre el suelo, como muerta. Y dijo: -Ved y meditad, hijas mías, sobre la suerte de la violeta ilusionada por sus ambiciones. ¡Que su infortunio les sirva de ejemplo!
Y oyendo esas palabras, la rosa agonizante se estremeció y, apelando a todas sus fuerzas, dijo con voz entrecortada: -Oídme, ignorantes, satisfechas y cobardes. Ayer era como vosotras, humilde y segura. Mas la satisfacción que me protegía también me limitaba. Podía continuar viviendo como vosotras, pegada al suelo, hasta que el invierno me envolviera con su nieve y me llevase hasta el silencio eterno, sin conocer los secretos y las glorias de la vida, más allá de lo que innumerables generaciones de violetas conocieron, desde que hubo violetas en el mundo.
"Pero escuché, en el silencio de la noche; y oí al mundo superior decir a este mundo: "El objetivo de la vida es alcanzar lo que hay más allá de la vida." Pedí, entonces a la Naturaleza -que no es sino la exteriorización de nuestros sueños invisibles- me transformara en una rosa. Y la Naturaleza accedió a mi deseo.
"Viví una hora como rosa. Viví una hora como reina. Y vi el mundo con los ojos de una rosa. Y oí la melodía del éter con los oídos de una rosa. Y acaricié la luz con los pétalos de una rosa. ¿Puede, alguna de vosotras vanagloriarse de tal honra?
"Muero ahora, llevando en el alma lo que el alma de violeta alguna jamás experimentó. Muero sabiendo lo que hay más allá de los horizontes estrechos en que nací. Y este es el objetivo de la vida.

TEMBLAR!!


El día que te hagan temblar sabrás lo que es el amor...

Tanto se puede creer en el amor como se puede dudar. Si se practica el segundo se vive una vida donde se edifican paredes de protección con el propósito de no ser dañado.
Pero con el tiempo y el aislamiento se da uno cuenta que esos muros que fueron puestos ahí como protección se han convertido en nuestra prisión. Y es precisamente el momento cuando la persona hace una decisión de quedarse ahí y morir o iniciar el camino de la liberación.
Por eso cuando me decían “El día que un hombre te haga temblar sabrás lo que es el amor” estas fueron palabras que muchas veces me habían dicho y que con cinismo las había rechazado. Porque mal entendía esa idea por eso desperdicié tantas oportunidades de ser amada. O quizás no quería poner tanta responsabilidad en un ser humano.
Y ahora esa frase redundaba en mi mente mientras mi cuerpo incontrolablemente se sacudía. De tanta fuerza que no me podía parar y sentía que todo me daba vuelta y pensaba desmayar. Momentos tan venerables donde sentí completamente desnuda mi alma la que con celo siempre he cuidado.
“Alma mía te he traicionado perdóname te lo suplico”.
“No te puedo prometer que jamás volverá a suceder porque es una promesa que no puedo cumplir.”
En este momento quiero olvidar todo de él. Decirme a mi misma que nada sucedió. Un sueño nada más entre los muchos que me inquietan en las noches Esos ojos, con los que me miraba tiernamente no eran extraños para mí, experiencia que desde mi niñez han estado presente en mis visiones nocturnas. Así que lo siento… esta aquí y es real no lo puedo negar.
¡¡Y por eso le he dicho que lo odio porque me hizo amar!!
¿Como se atreve y quien le dio permiso de entrar a mi vida? Si bien me da la gana lo puedo sacar que no se confíe tanto. ¡Pero no puedo! mi deseo de él me vence mas que mi razonamiento. Y ahora tengo que callar este sentimiento que me enferma. Todo sucedió tan rápido que al terminar el día no podía creer lo que había hecho y mucho menos lo que había sucedido.
¿Se puede sentir tanto por una persona en tan corto tiempo? Siento que lo conozco mucho mas que las horas que pasamos juntos. Ese tiempo que muy bien podría haber sido días, meses, décadas, un tiempo que se detuvo solo para los dos… que se yo? Ahora ya no se nada absolutamente, nada mas que necesito de él.
Y me alegra que haya sido así porque de otra manera mi sentido de rectitud me hubiera vencido. Me arrepiento? no definitivamente no. Se apareció en mi vida y lo disfrutaré a lo máximo. Lo acepto como es y quien es de ahí no me importa nada. Para mí será lo que yo misma experimenté un domingo por la tarde; un hombre con ojos tiernos, manos suaves y que con un toque mágico que tocó mi alma... y me hizo temblar.

jueves, 1 de marzo de 2012

PRESENCIA!!


Los pasajeros en el bus observaban con simpatía a la atractiva joven con bastón blanco cuidadosamente tras cada paso. Ella pagó al conductor, y usando sus manos para sentir el puesto de la silla, caminó el pasillo y encontró el sitio que él le dijo estar vacío. Luego de estar sentada, puso su maletín en sus piernas y colocó su bastón contra sus piernas. 
Había transcurrido un año desde que Susan, de treinta y cuatro años, quedó ciega. Debido a un mal diagnóstico médico, ella había quedado sin visión, y fue súbitamente conducida al mundo de la oscuridad, frustración, enojo.
Habiendo sido una vez una mujer ferozmente independiente, ahora Susan se sentía condenada por este terrible giro de fatalidad, de llegar a ser impotente, sujeta a la ayuda de quienes estaban a su alrededor. 
"¿Cómo pudo pasarme esto a mí?" expresaba ella y su corazón denotaba un terrible enojo.
Pero no importaba cómo había llorado o suplicado, ella sabía la dolorosa realidad de que su visión jamás sería recuperada. Una nube de depresión calló sobre ella. Todo lo que ella tenía era su esposo Mark. 
Mark era un oficial de la Fuerza Aérea, y amaba a Susan con todo su corazón. Al principio, cuando ella perdió la visión, él la observaba hundida en la desesperación y comenzó a ayudar a su esposa a ganar fuerzas y confianza.
Ella necesitaba llegar a ser independiente otra vez. Su trasfondo militar lo había entrenado bien para lidiar con situaciones delicadas, pero él sabía que ésta era la batalla más difícil que había enfrentado. 
Finalmente, Susan se sintió preparada para volver a trabajar, pero cómo podría ella llegar a ese lugar? 
Ella estaba acostumbrada a tomar el bus, pero ahora era muy dificultoso circular por al ciudad por ella misma.
Mark se ofreció a llevarla al trabajo todos los días, a pesar de que trabajaban en lugares distantes de la ciudad. Al principio, esto confortaba a Susan y llenaba la necesidad de Mark de proteger a su invidente esposa, quien se sentía muy insegura de superar este aspecto.
Pronto, sin embargo, Mark entendió que este método no estaba funcionando, era costoso y extenuante. 
Susan iba a tener que empezar a tomar nuevamente el bus, se decía para sí. Pero sólo el pensar mencionarle esto a su esposa lo hacía temblar. Ella estaba todavía muy frágil, muy enojada. ¿Cómo reaccionaría? 
Tal como Mark lo predijo, Susan se horrorizó con la idea de tomar el bus nuevamente. "¡Soy ciega!" respondió gritando. "Cómo se supone que voy a saber dónde estoy?" "Me siento como si me estuvieras abandonando". El corazón de Mark se rompió al oír estas palabras, pero sabía que tenía que hacerlo. El le prometió a Susan que cada mañana y tarde subiría al bus con ella, tanto tiempo como le tomara, hasta que ella lo lograra por sí misma. Y fue exactamente así como lo hizo.
Por dos semanas, Mark, con su uniforme militar, acompañó a Susan hacia y desde su trabajo cada día. El le enseñó cómo apoyarse en sus otros sentidos, especialmente en el del oído, para saber dónde estaba y cómo adaptarse a su nuevo entorno. El la ayudó a hacer amistad con el conductor del bus, quien podría observarla, y guardarle un puesto. El la hacía reír, aún en esos días no muy buenos. 
Cada mañana, ellos hacían el recorrido juntos, y Mark regresaba camino atrás para ir a su oficina. A pesar de que esta rutina era aún mucho más costosa y extenuante, Mark sabía que sólo era asunto de tiempo para que Susan fuera capaz de tomar el bus por ella misma. El creía en ella, en la Susan que él estaba acostumbrado a tratar antes de que perdiera la vista, quien no temía ningún reto y quien nunca jamás renunciaba. 
Finalmente, Susan decidió que ella estaba lista para probar viajar sola. El lunes en la mañana, antes de levantarse, ella colocó sus brazos alrededor de Mark, su compañero para tomar el bus temporalmente. su esposo, su mejor amigo. Sus ojos se llenaron de lágrimas de gratitud por su lealtad, su paciencia, su amor. 
Ella le dijo adiós y, por primera vez, salieron por diferentes rutas.
Lunes, martes, miércoles, jueves.. Cada día fue perfecto para ella, y Susan nunca se había sentido mejor. ¡Lo estaba haciendo! Ella estaba haciéndolo todo sola. 
El viernes en la mañana, Susan tomó el bus para ir trabajar como de costumbre. Cuando estaba pagando, e iba saliendo del bus, el conductor dijo: "Hombre, de seguro que la envidio". Susan no estaba segura si el conductor se refería o no a ella. Después de todo, quién en este mundo podría envidiar a una mujer ciega, quien luchaba por tomar fuerzas para continuar viviendo el año que acaba de transcurrir? Curiosa, ella le preguntó: "¿Por qué dice usted que me envidia? El respondió: "Debe sentirse muy bien ser cuidada y protegida como lo han hecho con usted." 
Susan no tenía idea de lo que el conductor estaba hablando, y preguntó otra vez: "Qué quiere decir?"
El conductor respondió: Sabe usted, cada mañana de la semana pasada, un gentil caballero con uniforme militar ha estado esperando en la esquina vigilándola cuando usted baja del bus. Él se asegura que usted cruce la calle salva, y la observa hasta que usted entra al edificio donde trabaja. Entonces él le tira un beso, le da un pequeño saludo, y se va. Usted es una dama con suerte. 
La felicidad inundó a Susan. A pesar de que ella físicamente no podía verle, ella siempre sentía la presencia de Mark. Ella era bendecida, tan bendecida, porque él le había dado un regalo más poderoso que la visión, un regalo que ella no necesitaba ver para creerlo. El regalo del amor que le pudo traer luz, donde existía oscuridad. 
Que felicidad tan grande saber que tienes a alguien que te ama, y te cuida en todo momento.


 De Monife!!



miércoles, 29 de febrero de 2012

EL TAZON DE MADERA!!


El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos  le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación.
"Tenemos que hacer algo con el abuelo",dijo el hijo."Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo".
Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia  disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.
De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de cuatro años observaba  todo en silencio.
Una  tarde antes de la cena,  el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo.
Le preguntó dulcemente: "¿Qué estás haciendo?" Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy  haciendo un tazón para ti  y otro para mamá para que  cuando yo crezca, ustedes coman en ellos."
Sonrió y siguió con su tarea.
Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla.
Las lágrimas rodaban por  sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.
Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia.
Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos.Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa,  parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.
Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.
Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el  futuro de su hijo. Seamos instructores sabios y modelos a seguir.
He  aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.
He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.
He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.
La gente olvidará lo  que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste  sentir…..

QUE ES LA MONADA!!



 El Uno, el triple espíritu en su propio plano. En esoterismo significa, con frecuencia, la tríada unificada, voluntad espiritual, intuición y mente superior o la parte inmortal del hombre que reencarna en los reinos inferiores, progresando gradualmente a través de ellos hasta llegar al hombre, de allí a la meta final.
Es una unidad espiritual - una chispa o célula en el cuerpo de manifestación de nuestro Logos Planetario. Como tal ya ha pasado a través de ciclos de sistemas solares anteriores, y su expresión en la forma física de un ser humano en el presente sistema es meramente un paso en su desarrollo evolutivo. Los ciclos cubren unos períodos de tiempo tan amplios, y el significado real de esta historia pasada permanece tan oculto a las mentes de los hombres, que resulta falto de sentido reflexionar demasiado profundamente en sus implicaciones. Todo lo que el hombre puede observar, y eso sólo dentro de unos límites muy estrechos, son algunos de los resultados presentes - cuáles son las causas subyacentes, o los objetivos eventuales, permanecen envueltos de oscuridad. No puede sino desempeñar su papel de la mejor manera que pueda, constantemente luchando para expandir su conciencia, dirigiendo la luz de la mente hacia esferas de conciencia despierta cada vez más amplias y profundas.

Según el Tibetano sólo ciertos grupos de Mónadas se han encarnado hasta ahora; esto ha ocurrido en diferentes períodos, y todavía hay otras que les seguirán cuando las condiciones interplanetarias se consideren apropiadas. Durante el presente ciclo aproximadamente 60.000 millones de Mónadas están 'en circulación' - ya sea encarnadas en cuerpos físicos, o retiradas temporalmente en las esferas entéricas hasta que llegue el momento para su renacimiento cíclico en cuerpos humanos.

La Mónada, como un diminuto componente del Logos, en su presente etapa de desenvolvimiento necesita la experiencia física para su propósito evolutivo. El contacto con los tres planos del mundo físico se efectúa funcionando a través del alma, que actúa como intermediaria entre Espíritu y materia. Expresado simbólicamente, el alma, la 'Joya en el Loto', es el ojo de la Mónada, permitiendo a la Presencia, que es puro Espíritu, trabajar, contactar, conocer y ver. Ya que el 'Tercer Ojo' se conoce como la ventana del alma, por tanto también servirá a la Mónada para el mismo propósito.

La Mónada, a través del alma, es la fuente de Vida y Luz de la personalidad humana. A través de este canal la Mónada sirve como el órgano de percepción y contacto para el Logos, y a través de este mecanismo la Voluntad Divina se expresa, convirtiéndose la Mónada así en el agente director del Logos, sirviendo como el instrumento de dispensación de Voluntad, Luz y Vida a los mundos fenoménicos. Cuando después de la tercera iniciación y la finalización del 'puente de luz', la personalidad entre en la esfera de influencia directa de la Mónada, se convertirá en un canal a través del cual el Propósito y Voluntad de Dios será revelada al mundo de los hombres.
Resumiendo, se podría por tanto decir que durante el desarrollo espiritual temprano del hombre la Mónada delega todo contacto con su reflejo en los tres mundos al alma, que se relaciona con los cuerpos inferiores por el hilo de vida, anclado en el corazón, y el hilo de conciencia, con base en el cerebro. Al desenvolverse el hombre espiritual, el alma lentamente incrementa su control sobre la personalidad triple. Cuando se alcanza la tercera iniciación, la personalidad está totalmente dominada por el alma, y así se convierte meramente en el instrumento a través del cual el hombre interior funciona en el plano físico. Pero otro gran cambio también ha ocurrido con respecto a la relación con la Mónada. Hasta el punto en que la actividad y control del alma sobre sus canales de expresión ha aumentado, ha habido un interés correspondiente por parte de la Mónada, unido con una reacción recíproca de los niveles inferiores. La personalidad infundida del alma se vuelve ahora consciente de la luz de la Presencia, y nace un impulso para regresar a la 'Casa del Padre' de la cual se partió hace eones. La personalidad encuentra, sin embargo, que no existen canales apropiados de contacto, por lo que comienza a construir deliberadamente un puente para cruzar esta brecha de conciencia - el Puente de Luz'. Con la realización de este puente, que sólo ocurre después de la tercera iniciación, la Mónada estará en contacto directo con el mundo físico triple, y las funciones del alma se volverán por tanto redundantes, y el alma será seguidamente absorbida por la Mónada.

La Tríada es el canal a través del cual funciona la Mónada, y sirve en gran medida el mismo propósito para la Mónada como la personalidad lo hace para el alma - un campo de contacto con las formas inferiores.
Los tres aspectos de la Tríada Espiritual son:
  1. La Voluntad Espiritual
  2. La Intuición, o Amor Sabiduría
  3. La Mente Superior o Abstracta
La Mente Superior, el aspecto inferior de los tres, es el intérprete para la Mónada, y también puede considerarse como el nexo de unión con el alma; simbólicamente representa el cuerpo egoico o causal, el asiento del alma.

viernes, 24 de febrero de 2012

LA SABIDURIA INTERIOR!!



Un sabio cierta tarde, llegó a la ciudad de Akbar.
te n
Un sabio cierta tarde, llegó a la ciudad de Akbar.


La gente no dio mucha importancia a su presencia,
y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población.

Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas
y burlas de los habitantes de la ciudad.

Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar,
un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo.
En vez de fingir que los ignoraba,
el sabio se acercó a ellos y los bendijo.

Uno de los hombres comentó:
¿Es posible que además, sea usted sordo?.
¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!.

- "Cada uno de nosotros solo puede ofrecer lo que tiene".

martes, 21 de febrero de 2012

NO PERMITAS!!


No permito que otro dirija mi vida, porque mi vida es mía y porque asumo las consecuencias de mis decisiones al admitir mi propia RESPONSABILIDAD.

No permito que otro invada mi espacio vital, porque reivindico el espacio que me ha otorgado la Naturaleza por ser NATURAL.

No permito que otro contamine el aire que respiro, porque éste es alimento de mi cuerpo, es lo que me hace VITAL.

No permito que otro limite la calidad de mis sentimientos, porque éstos son fruto de mi alma y estoy dedicando esta vida a crear un alma fuerte y equilibrada, partiendo desde mi propia VOLUNTAD.

No permito que otro me hiera con sus ironías y con sus críticas, porque éstas volverán a él al ponerle el escudo de mi SERENIDAD.

No permito que otro me esclavice con argumentos de un aparente amor, porque mi amor es libre y porque elijo con quien compartir mi INTIMIDAD.

No permito que otro inculque en mí pensamientos que yo no quiero, porque aunque mis oídos oigan, mi inteligencia filtra y mi ser interior elige, día a día, lo mejor para mi evolución, la VERDAD.

No permito que otro limite la profundidad de mis pensamientos, porque son míos y no tengo porque ser igual a los demás, simplemente he nacido con el poder de la CREATIVIDAD.

No permito que otro limite el vuelo de mi espíritu, porque simplemente he decidido ser UNIVERSAL.

No permito que otro robe mis ilusiones, porque éstas son alimento de mi espíritu, y éste ansía LA LIBERTAD.

PORQUE SOY
LIBRE, HE DECIDIDO, SIMPLEMENTE, "SER YO”


APRENDI!!



Aprendí....que un niño que se duerma en tus brazos te da una de las sensaciones de más paz en el mundo.

Aprendí....que la mejor aula del mundo está a los pies de un anciano.

Aprendí....que cuando estás enamorado, se nota.

Aprendí....que una sola persona que me diga "Haz hecho grandioso mi día!" me hace grandioso el día a mí

Aprendí....que ser gentil es más importante que estar en lo cierto.

Aprendí....q
ue nunca debes rechazar un regalo que te da un niño.

Aprendí....que siempre podré rezar por alguien cuando no tenga la fuerza para ayudarlo de alguna otra manera.

Aprendí....que no importa cuán serio tu vida te exige ser, todos necesitamos un amigo para relajarnos y divertirnos.

Aprendí....que a veces todo lo que una persona necesita es una mano que sostenga la suya y un corazón que comprenda.

Aprendí....que las caminatas con mi padre alrededor del manzano en las tibias noches de verano cuando yo era niño hicieron maravillas para mí de adulto.

Aprendí....que todas esas pequeñas cosas que suceden a diario son las que hacen que la vida sea tan espectacular.

Aprendí....que debajo de la dura coraza de todos está una persona que quiere ser apreciada y querida.

Aprendí....que el Señor no lo hizo todo en un día. Que me hace pensar que yo sí podré?

Aprendí....que ignorar los hechos no los cambia.

Aprendí....que cuando planeas vengarte de alguien, sólo le estás permitiendo a esa persona que te siga lastimando.

Aprendí....que la manera más fácil para que yo crezca como persona es rodearme de personas más inteligentes que yo.

Aprendí....que una sonrisa es una forma muy sencilla de mejorar tu apariencia.

Aprendí....que todas las personas a las que conoces merecen ser saludadas con una sonrisa.

Aprendí....que no hay nada más dulce que dormir con tus bebés y sentir su suave aliento en tus mejillas.

Aprendí....que nadie es perfecto hasta que te enamoras de ellos.

Aprendí....que la vida es dura, pero yo soy más fuerte.

Aprendí....que nunca se pierden las oportunidades; alguien más tomará las que tú dejas pasar.

Aprendí....que una persona debe expresarse con palabras suaves y dulces, porque es posible que mañana se las tenga que tragar.

Aprendí....que no puedo elegir cómo me siento, pero sí puedo elegir qué hacer al respecto.

Aprendí....que cuando tu nieto recién nacido se aferra a tu dedo meñique con su pequeño puño, te agarran de por vida.

Aprendí....que es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias; cuando te lo piden y cuando es una situación de vida o muerte.

Aprendí....que la vida es como un rollo de papel higiénico. A medida que se acerca al final del rollo, más rápido suceden las cosas.

Aprendí....que cuanto menos tiempo tengo, hago más cosas.

Aprendí....que cuando albergas amargura, la felicidad atracará en otro lugar.

Aprendí....que el dinero no compra clase.

Aprendí....que el amor y no el tiempo, sana todas las heridas.

Aprendí....que todos queremos vivir en la cima de la montaña, pero toda la felicidad y crecimiento suceden mientras estás subiendo la montaña.

Aprendí....que deberíamos estar contentos que Dios no nos da todo lo que pedimos.

MENOS MEDITAR!!


Un ermitaño estaba sentado en su cueva, meditando, cuando un ratón se le acercó y se puso a roerle la sandalia. El ermitaño abrió los ojos, irritado.

—¿Por qué me molestas en mi meditación?
—Tengo hambre —dijo el ratón.
—Vete de aquí, necio —dijo el ermitaño—. Estoy buscando la unidad con Dios, ¿cómo te atreves a molestar?
¿Cómo quieres encontrar la unidad con Dios si ni conmigo puedes sentirte unido?